Los Milwaukee Brewers conquistaron por primera vez la Serie Mundial al derrotar 4-1 a los Tampa Bay Rays en el quinto juego, disputado el miércoles 28 de octubre en el Tropicana Field. El triunfo cerró la serie con cuatro victorias para Milwaukee y una para Tampa Bay.
Jacob Misiorowski sostuvo a los Rays sin carrera durante cinco entradas y dos tercios. Cooper Pratt impulsó dos anotaciones y fue una de las piezas decisivas de la ofensiva campeona.
El campeonato pone fin a una espera que comenzó cuando la franquicia llegó a las Grandes Ligas en 1969. Su única participación previa en el Clásico de Otoño había sido en 1982, cuando cayó ante los St. Louis Cardinals.
Pratt abrió y amplió la ventaja
Milwaukee tomó la delantera en la segunda entrada. Brice Turang conectó doble y anotó con sencillo de Pratt para el 1-0.
La diferencia aumentó en el quinto episodio. Pratt pegó otro sencillo y David Hamilton lo llevó al plato con un imparable. Los Brewers aprovecharon una oportunidad ofensiva que les dio margen para controlar el encuentro.
En la sexta, Christian Yelich recibió un pelotazo y William Contreras conectó doblete para producir la tercera carrera. Más tarde, un elevado de sacrificio de Pratt permitió que Contreras anotara el 4-0.
Misiorowski limitó a Tampa Bay
El abridor de Milwaukee permitió dos imparables, una base por bolas y un pelotazo en su labor sin carreras. Salió durante la sexta entrada tras una pausa por calambres, y JoJo Romero relevó para completar el episodio. Abner Uribe trabajó en la séptima.
Tampa Bay tuvo una oportunidad importante en la cuarta. Chandler Simpson llegó a segunda y Liam Hicks a tercera, pero la defensa de Milwaukee consiguió el tercer out sin permitir anotación.
El mexicano Jonathan Aranda no logró producir para los Rays. En cuatro turnos, fue retirado con elevados en la primera y tercera entradas, un rodado en la sexta y un ponche en la octava.
La victoria por 4-1 aseguró el primer título de Serie Mundial en la historia de Milwaukee. La labor de Misiorowski desde el montículo y las dos carreras impulsadas por Pratt destacaron en el juego que definió el campeonato.


