La polémica por los agentes de la CIA en Chihuahua escaló después de que Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, rechazara las acusaciones de la gobernadora Maru Campos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
En un mensaje publicado en X, Montiel calificó de infundados los señalamientos que Campos hizo la noche del jueves en el programa en línea Loret en Latinus. También pidió que, si existen pruebas de algún delito, se presenten ante las autoridades correspondientes.
“No permitiré que señalamientos sin sustento ni calumnias pongan en duda mi trayectoria y honestidad”, escribió. Añadió que, a su juicio, las acusaciones buscan desviar la atención de lo que describió como una vulneración de la soberanía nacional por parte del gobierno estatal.
Montiel pidió esclarecer la participación de al menos dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos en un operativo en territorio mexicano para localizar y desmantelar un laboratorio clandestino de drogas.
“Chihuahua y todo México merecen saber qué papel desempeñaron agentes estadounidenses de la CIA en un operativo realizado en territorio nacional, quién autorizó su participación y quién es la persona responsable de la vulneración de nuestra soberanía”, declaró.
En la entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola, Campos acusó a Montiel de tener nexos con la delincuencia organizada. Montiel respondió que la gobernadora “actúa cobardemente, es mitómana y se conduce con deslealtad hacia sus gobernados, a la patria e incluso a sus amigos”.
La dirigente de Morena afirmó que mantiene la frente en alto y dijo estar del lado del pueblo mexicano y de las personas con menos recursos. También sostuvo que ha trabajado para sacar de la pobreza a miles de chihuahuenses, en particular a integrantes del pueblo rarámuri, al que acusó a Campos de despreciar.


