Las nuevas reglas de la Modalidad 40 del IMSS comenzaron a aplicarse el 22 de octubre de 2026. El esquema permite a personas dadas de baja del empleo formal continuar cotizando voluntariamente, pero las condiciones para nuevas incorporaciones cambiaron.
Quienes ya estaban inscritos conservarán las condiciones contratadas hasta que termine el periodo correspondiente, según la información difundida sobre las disposiciones. Los cambios se enfocan en nuevos registros y buscan revisar el impacto financiero de esta modalidad.
La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, conocida como Modalidad 40, ha sido utilizada principalmente por trabajadores que cotizan bajo la Ley del Seguro Social de 1973. En ese régimen, el cálculo de la pensión considera, entre otros factores, el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas y las semanas acumuladas.
El especialista en retiro Moisés Pérez Peñaloza, fundador de Yo Jubilado, explicó que las aportaciones podían elevar el salario con el que una persona cotizaba. “Podía irse al tope pagando el equivalente de lo que anteriormente pagaba el patrón al Seguro Social, eso generaba pensiones muy caras para el instituto”, señaló.
El efecto no es igual para todas las personas. Para quienes pertenecen al régimen de 1973, las reglas inciden en una vía que podía mejorar la pensión mediante cotizaciones voluntarias. En cambio, bajo la Ley de 1997, el monto depende principalmente de los recursos acumulados en la cuenta individual administrada por una Afore.
Pérez Peñaloza sostuvo que las nuevas disposiciones no afectan a quienes ya habían contratado la modalidad y que las reglas no son retroactivas. También consideró poco viable que un amparo prospere contra una medida vigente, aunque reconoció que algunos despachos ofrecen asesoría legal sobre el tema.


