Dos trabajadores sindicalizados de Petróleos Mexicanos (Pemex) fueron asesinados a balazos la noche del sábado 10 de octubre en el acceso norte de la refinería Lázaro Cárdenas, en Minatitlán, al sur de Veracruz.
Familiares identificaron a las víctimas horas después y reclamaron sus cuerpos. Las autoridades desplegaron un operativo en torno a la instalación; hasta el momento, no se han reportado detenciones ni se ha informado el móvil de la agresión.
Los empleados cubrían el turno vespertino y estaban asignados a la vigilancia de la entrada norte, sobre la calle Díaz Mirón, en la colonia Obrera. Cerca de las 22:00 horas, dos personas que presuntamente viajaban en motocicleta llegaron al sitio.
Según los reportes disponibles, uno de los ocupantes se detuvo frente al acceso y disparó más de ocho veces contra los trabajadores. Después, ambos sospechosos huyeron. No se ha informado sobre su localización ni identidad.
Tras las detonaciones, personal de Pemex activó los protocolos de emergencia. Seguridad física de la empresa y paramédicos acudieron para atender a las víctimas y notificar a las autoridades.
Al lugar llegaron elementos de la Secretaría de Marina, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Policía Estatal y corporaciones municipales. Las fuerzas acordonaron el área y restringieron el ingreso a la refinería mientras se realizaban las primeras diligencias.
Personal de la Fiscalía General del Estado de Veracruz inició las investigaciones con la participación de directivos de la refinería. El caso sigue abierto y las autoridades no han esclarecido las circunstancias del ataque.
La agresión ocurrió en Minatitlán, municipio que alberga la refinería Lázaro Cárdenas, una de las principales instalaciones de refinación de Pemex en el país.


