La ejecución de Nidal Malik Hasan está programada para el 3 de diciembre y sería transmitida en directo por el Departamento de Defensa, según funcionarios del Pentágono. Hasan fue condenado por el ataque de 2009 en Fort Hood, Texas.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo que el procedimiento sería “público” durante una entrevista con Real America’s Voice News, el miércoles 7 de octubre. Añadió: “Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público”.
Hegseth habló con el medio a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, mientras visitaba a la tripulación antes de su regreso a San Diego. Consultado sobre si Hasan había presentado una petición final o contactado a la administración Trump, respondió: “No me importa. Lo veremos el 3 de diciembre”.
El jueves 8 de octubre, funcionarios del Pentágono confirmaron que la ejecución se transmitiría en vivo y dijeron que ofrecerían más detalles. El vocero Sean Parnell había señalado el lunes 5 que el presidente Donald Trump aprobó la ejecución. La Casa Blanca remitió las preguntas sobre la transmisión al Departamento de Defensa.
El ataque de 2009 en Fort Hood
El ataque ocurrió dentro del Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood, donde militares esperaban para desplegarse o regresar de misiones en el extranjero. Hasan, entonces mayor y psiquiatra del Ejército, abrió fuego y mató a 13 personas; otras 32 resultaron heridas.
El tiroteo fue descrito como el más mortífero ocurrido en una instalación militar de Estados Unidos. Una investigación posterior estableció que Hasan había mantenido contactos con Anwar al Awlaki, clérigo radical que después destacó como figura de Al Qaeda en la península arábiga.
En 2013, Hasan fue declarado culpable de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato premeditado. Se declaró no culpable y se representó a sí mismo durante el juicio militar. El 28 de agosto de ese año, los integrantes del tribunal votaron por unanimidad imponerle la pena de muerte.
Hasan permanece recluido en la prisión militar de Fort Leavenworth, Kansas. De acuerdo con lo anunciado por el Pentágono, la ejecución tendría lugar en Fort Hood, donde ocurrió el ataque.


