Omar García Harfuch afirmó que no mantiene una agenda electoral paralela mientras encabeza la Secretaría de Seguridad. La declaración se produjo después de que el senador Manuel Velasco lo elogiara por su popularidad y lo relacionara con una posible candidatura presidencial en 2030.
Al término de una comparecencia privada ante la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, el funcionario agradeció las palabras del coordinador de los senadores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Sin embargo, sostuvo que su responsabilidad actual requiere su atención completa.
“La tarea y la oportunidad que me dio la presidenta Claudia Sheinbaum de servir como secretario de Seguridad no permite una agenda paralela”, dijo. Añadió que atender delitos como la desaparición de personas y la extorsión no le permite distraerse con otros asuntos.
García Harfuch también señaló que enfocarse en una posible aspiración política sería una falta de respeto para las víctimas y para quienes trabajan en tareas de seguridad en el país. Dijo que su prioridad es cumplir las instrucciones de la presidenta.
Velasco había descrito al secretario como el “Pedro Infante de la política” y planteado que podría encabezar un proyecto electoral ganador. García Harfuch respondió a esos comentarios al salir de su reunión con los coordinadores parlamentarios.
La comparecencia duró tres horas y se realizó en el Palacio de San Lázaro, en Ciudad de México. Al llegar, el funcionario fue recibido por Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política y líder parlamentario de Morena.
También se acercaron alrededor de 20 trabajadoras del órgano legislativo, quienes le gritaron piropos. Una de ellas le dijo: “¡Acá, secretario, queremos darle un beso!”. García Harfuch siguió con Monreal hacia el elevador privado del salón de juntas para reunirse con legisladores.
Al concluir la comparecencia, el secretario ofreció declaraciones a representantes de medios de comunicación. Algunas de sus admiradoras llegaron al lugar; se les recomendó guardar silencio.


