La Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 4 de noviembre. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público tendrá 15 días para determinar los sectores donde los pagos digitales podrán ser la única forma de pago.
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca ampliar el uso de medios electrónicos, reducir la circulación de efectivo y acelerar la inclusión financiera. La aplicación de pagos exclusivamente digitales dependerá de las disposiciones que emitan las autoridades para cada actividad.
La normativa encarga a las autoridades competentes fijar requisitos y condiciones para recibir pagos digitales en sectores estratégicos o actividades relevantes. También podrán establecer plazos para que la transición desde el efectivo sea gradual.
Facultades para Banxico y la CNBV
El Banco de México podrá regular los niveles de operación de las cuentas de depósito a la vista, impulsar programas que faciliten transferencias y promover una experiencia de uso más homogénea en aplicaciones financieras.
Además, Banxico y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores podrán emitir reglas para que los proveedores de terminales punto de venta acepten pagos mediante códigos QR, de acuerdo con las especificaciones técnicas del banco central.
Bancos, Sofipos, Sofomes, cooperativas, uniones de crédito, instituciones de tecnología financiera y entidades que otorguen crédito de forma habitual deberán contribuir a la inclusión financiera y facilitar el acceso a crédito por medios digitales. Las autoridades tendrán que establecer medidas para eliminar barreras al otorgamiento de financiamiento.
Obligaciones para comercios y servicios
Los proveedores de bienes y servicios deberán contar con infraestructura para recibir pagos electrónicos y digitales, e informar a sus clientes cuáles opciones aceptan. La obligación alcanza tanto a entidades financieras como a negocios que cobran directamente al público.
La ley contempla excepciones cuando una contingencia impida procesar pagos digitales: en ese caso podrán aceptarse efectivo o cheque. El decreto señala que esas situaciones no podrán utilizarse de forma permanente o recurrente para incumplir las obligaciones establecidas.
La norma también busca cerrar la brecha entre la tecnología de pagos disponible y su uso cotidiano. México cuenta con sistemas como SPEI y herramientas como CoDi y DiMo, aunque el efectivo sigue presente en numerosas transacciones.
El gobierno plantea que ampliar la aceptación de pagos digitales puede favorecer la inclusión financiera, la formalización de micro y pequeñas empresas y la generación de historiales de operaciones que faciliten el acceso al crédito formal. La ley no elimina el efectivo de manera general, pero permite restringirlo en sectores que determine Hacienda.