El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo el miércoles 4 de noviembre que volvería a ordenar acciones militares contra Irán. Sus declaraciones llegaron un día después de que los demócratas obtuvieran importantes avances en las elecciones legislativas de medio mandato.
Trump atribuyó parte del revés republicano al encarecimiento de la vida y no a la guerra. Dijo que el conflicto elevó ligeramente el precio de la gasolina en el corto plazo, pero defendió la decisión con el argumento de impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
“Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría de nuevo”, afirmó ante periodistas. También aseguró que el país no puede permitir que Irán consiga un arma nuclear.
El costo de la guerra y el estrecho de Ormuz
Al referirse al petróleo, Trump dijo que ahora hay un flujo considerable que sale por el estrecho de Ormuz, mientras que al inicio del conflicto no había movimiento, según su versión. Vinculó el precio de los combustibles con el resultado electoral.
El mandatario señaló que conocía las posibles consecuencias antes de iniciar los ataques. Aseguró que la operación evitó que Irán obtuviera un arma nuclear y que, a su juicio, permitirlo habría puesto en riesgo a Estados Unidos.
Las declaraciones se produjeron después de que el vicepresidente JD Vance y otras figuras políticas relacionaran el aumento del costo de vida con la guerra, iniciada a finales de febrero. Trump dijo que comprende la postura de Vance y que ambos habían conversado sobre el tema.
Trump descarta cambios en Defensa
El presidente descartó destituir al secretario de Defensa, Pete Hegseth. Afirmó que está haciendo un buen trabajo al frente de las fuerzas armadas y agregó que sería popular si buscara un escaño en el Senado.
Trump también expresó disposición a dialogar con los demócratas, siempre que, dijo, no busquen ser destructivos. En las elecciones del martes 3 de noviembre, los demócratas consiguieron el control de ambas cámaras del Congreso y ganaron gubernaturas en Texas, Ohio y Georgia.