La elección presidencial de 2006 volvió al debate público después de que Vicente Fox dijera que intervino para que Felipe Calderón ganara. La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, respondió con críticas al exmandatario.
En una conferencia de prensa, Montiel mostró un fragmento de una entrevista en la que Fox afirmó: “Hice que ganara Calderón, aunque no es muy democrático decir eso”. El expresidente explicó que buscaba que la Presidencia siguiera en manos de su partido, el PAN.
En esa conversación, Fox también dijo que no habría entregado la banda presidencial a Andrés Manuel López Obrador, quien contendió en aquellos comicios.
Montiel calificó al exmandatario de “traidor a la democracia” y “delincuente electoral confeso”. Cuestionó que hablara de su intervención sin enfrentar consecuencias y sostuvo que su postura trataba la sucesión presidencial como una decisión empresarial.
“Él veía al país como un negocio, dicho en sus palabras. Él veía al país como una… desde su posición de presidente, como una gerencia”, señaló la dirigente morenista.
La presidenta de Morena sostuvo que intervenir en la contienda vulneró el derecho de la ciudadanía a decidir quién debía gobernar. También afirmó que lo ocurrido debía considerarse un daño a la nación.
“El fraude electoral debería… debe ser considerado como un daño a la nación, como una traición a la patria, porque es pasar por encima de la voluntad popular”, declaró.
Montiel añadió que, aunque la intervención de Fox no impidió que Morena llegara después al poder, desde su perspectiva retrasó la llegada del proyecto encabezado por López Obrador y prolongó la organización del movimiento.