El contrato de credenciales del INE volvió al centro de la discusión luego de que el consejero electoral Arturo Chávez López evitara responder preguntas sobre presuntas anomalías en la licitación que firmó como director de Talleres Gráficos de México (TGM).
En un encuentro con medios, Chávez dijo que no conoce al proveedor José Alfredo Hernández Casillas y que hablará del tema “en su momento”. No precisó cuándo dará más detalles.
El convenio, valuado en 71 millones de dólares —alrededor de 1,300 millones de pesos—, asignó al consorcio formado por TGM, Cosmocolor e Icards Solutions la fabricación de credenciales para votar hasta 2031. La firma de Chávez se habría realizado cuatro meses antes de que la Cámara de Diputados lo nombrara integrante del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
Documentos citados en la información difundida indican que también suscribió el contrato Mario Burciaga, entonces director de Recursos Materiales del INE. La participación de Cosmocolor quedó bajo escrutinio por señalamientos sobre vínculos con proveedores relacionados con la administración de la entonces consejera presidenta Guadalupe Taddei. La revisión busca establecer si hubo conflictos de interés o responsabilidades administrativas; los señalamientos no constituyen por sí mismos una resolución.
La controversia se intensificó tras difundirse una grabación que, presuntamente, fue realizada en diciembre de 2025. En ella aparecen Fernando Marón Kahwagi, vicepresidente de Cosmocolor; Burciaga; Hernández Casillas, apoderado de Cajas Graf, y Ramón Mondragón, director ejecutivo de Grupo Anémona, empresa encargada de generar el código QR de las credenciales.
En el video, Hernández Casillas agradece a Taddei el respaldo al proyecto y menciona que algunas personas no asistieron porque seguían trabajando. Burciaga dejó su cargo en el instituto el martes 27 de octubre de 2026.
La información también refiere que Chávez coincidió profesionalmente con Taddei y colaboró con Claudia Sheinbaum cuando ella era alcaldesa de Tlalpan.
El caso ocurre mientras Sheinbaum propone transformar TGM en una empresa con consejo de administración y supervisión externa. La presidenta ha planteado que concentre más producción de materiales electorales y que se vigilen sus operaciones para reducir la intermediación privada y evitar asignaciones que, según sus señalamientos, favorezcan a ciertos proveedores.
Chávez no abordó directamente las dudas sobre el procedimiento y reiteró que se pronunciará posteriormente.